20140129-181120.jpg Ya casi tenemos un mes que dimos el brinco al 2014 y quizá sientas que ya rompiste algunas resoluciones. Pero no te preocupes, el año todavía no se termina! En ocasiones esto sucede porque nos ponemos metas demasiado difíciles o que no son realizables. Por eso es importante volver a evaluar tus metas para que no te desanimes. Quizá en vez de poner muchas metas pudieras decidirte por tres metas específicas que no estén fuera de tu alcance. O pudieras poner una o dos metas grandes para el año y establecer un plan de metas mas chicas que te ayuden a cumplir el objetivo anual.
Enfócate en las áreas mas importantes en que deseas ver algún cambio en tu vida y decide que harás todo lo posible para lograrlo. Puedes enfocar tus esfuerzos en tu salud, tu familia y tu vida espiritual. ¿Qué es lo que mas te preocupa cambiar? Después que tengas este objetivo bien claro, piensa en algo sencillo que pudieras realizar esta semana para ayudarte a alcanzar tu meta. Si quieres perder peso, puedes inscribirte en un gimnasio o remplaza una comida esta semana por un platillo mas saludable. Si quieres acercarte mas a Dios este año, proponte a leer un libro corto de la Biblia y ora por lo menos cinco minutos cada mañana. Si quieres mejorar tu vida familiar, puedes comenzar por apartar una o dos horas esta semana para pasarla exclusivamente con tus hijos o cónyuge. Por último, si pudiste cumplir con una de estas metas pequeñas siéntete realizado pues vas encaminado a realizar tu meta mayor y el entusiasmo que sientes será clave para alcanzar el objetivo final.

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