jesus_piercedDebido a que el Sábado estaba apunto de comenzar y para no tener que esperar la muerte lenta de Jesús, los líderes religiosos pidieron que apresuraran su muerte quebrándole las piernas. Pilato envió a los soldados que primero le quebraron las piernas a los dos malhechores crucificados junto a Jesús.

Pero cuando se acercaron a Jesús y vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante le brotó sangre y agua. El que lo vio ha dado testimonio de ello, y su testimonio es verídico. Él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean. (Juan 19:33-35)

Este pasaje declara dos verdades teológicas muy importantes. Primero, indica que la muerte de Jesús ocurrió en su tiempo cuando el entregó su vida pues cuando los soldados vinieron a quebrarle las piernas el ya había muerto. Segundo, el evangelista que estaba presente al pie de la cruz verifica que al momento de clavarle la lanza en el costado salió la última sangre y luego agua de su cuerpo. De esta manera, el cuerpo del Salvador se convirtió en una fuente de salvación para ti y para mi. Esa sangre que fluyó de su cuerpo y roció al soldado que le perforó el costado, es la misma sangre que puede hacerte limpio del pecado hoy. Jesús derramó su sangre en la cruz para darnos salvación, pero debes aceptar su sacrificio y pedir perdón por tus pecados para que el te haga limpio con su sangre. Acéptale hoy y deja que el te santifique con su sangre.

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