20130326-215505.jpgHabiendo escuchado que los judíos deseaban ejecutar a Jesús pues había declarado ser el Hijo de Dios,

Pilato se atemorizó aún más, así que entró de nuevo en el palacio y le preguntó a Jesús: “¿De dónde eres tú?” Pero Jesús no le contestó nada. “¿Te niegas a hablarme?” le dijo Pilato. “¿No te das cuenta de que tengo poder para ponerte en libertad o para mandar que te crucifiquen?” “No tendrías ningún poder sobre mí si no se te hubiera dado de arriba”—le contestó Jesús. (Juan 19:8-11)

Estos versículos demuestran la confrontación entre el reino celestial y un reino terrenal. Pilato como representante de un reino terrenal utilizó su poder para tratar de intimidar a Jesús. Sin embargo, Jesús como el legítimo Soberano cuyo reino era celestial opto por el silencio, la verdad y la sumisión a la voluntad de Dios como las armas de su conquista. De esta manera, Jesús nos demostró como debemos triunfar en este mundo al optar a no ser como nuestros enemigos. Hoy intenta ser como Jesús, gana el argumento con tu silencio y sométete a la voluntad de Dios.

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