20130324-224830.jpgNo habiendo encontrado a Jesús culpable, Pilato les dio a escoger a la multitud. Les dijo:

Pero como ustedes tienen la costumbre de que les suelte a un preso durante la Pascua, ¿quieren que les suelte al “rey de los judíos”? “¡No, no sueltes a ése; suelta a Barrabás!” volvieron a gritar desaforadamente. Y Barrabás era un bandido (Juan 18:39-40).

Me imagino que toda persona que lee este relato pregunta: ¿Cómo pudieron soltar a Barrabás y condenar a Jesús? Pero antes de juzgar a la multitud presente en ese día, debemos considerar como en ocasiones nosotros mismos le damos preferencia a otras cosas o personas en nuestra vida. En vez de optar por Jesús, en vez de seguirlo a él, en vez de tomar el camino de la cruz, optamos por lo más sencillo o incluso aquello que nos perjudica. Toma un tiempo para meditar si hay cosas en tu vida que han reemplazado el lugar que sólo Cristo debe tener. En preparación para Semana Santa pon a Jesús de nuevo en el primer lugar de tu vida.

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