20130324-193250.jpgEl perfil histórico del prefecto romano Poncio Pilato es el de un hombre cruel y violento que no se tocaba el corazón para castigar a una persona culpable. Los libros de historia dejan muy claro que Pilato no hubiera perdonado a una persona que era culpable de insurrección (levantarse en contra del imperio romano). Pero después de revisar el caso de Jesús, lo encontró inocente. Después de interrogar a Jesús, Pilato les dijo: “Yo no encuentro que éste sea culpable de nada” (Juan 18:38). Considerando el testimonio de un hombre que no tenía porque proteger a Jesús y que estaba más que dispuesto para ejecutar a un hombre con la más mínima evidencia, podemos confirmar que Jesús murió siendo el sacrificio puro e inocente que pudo haber efectuado nuestra redención. Regocíjate en saber que Jesucristo fue el sacrificio perfecto que fue ofrecido por ti y hoy te otorga perdón y salvación.

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