20130316-000857.jpg Los eruditos comúnmente dividen el evangelio de Juan en dos partes. La primer parte consiste de los primeros doce capítulos y se le titula el libro de las señales. La razón de esta designación es porque registra siete señales hechas por Jesús con el propósito de demostrar su divinidad. La segunda parte comienza con el capítulo trece y se le conoce como el libro de gloria. El primer versículo del capítulo sirve para anunciar el enfoque en el glorificación del Hijo.

“Se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.”

De esta manera Juan anuncia el retorno de Jesús al Padre. Su muerte no sería el final sino que marcaría el principio de su glorificación al entregar su vida como sacrificio vivo por la humanidad. Sin embargo, sabiendo que su existencia terrenal terminaría pronto los siguientes cinco capítulos registran como Jesús amó a sus discípulos hasta el fin. Cuantas veces en nuestro afán de obtener un logro nos olvidamos de quienes más nos necesitan. Aprendamos de Jesús que en la semana más importante de su vida apartó el tiempo suficiente para convivir, consolar y preparar a sus discípulos para su muerte.

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