Jesus-CrossConociendo la cercanía de su pasión Jesús comienza a sentir angustia demostrando su completa humanidad en una oración al Padre: “Ahora todo mi ser está angustiado, ¿y acaso voy a decir: ‘Padre, sálvame de esta hora difícil’? ¡Si precisamente para afrontarla he venido!  ¡Padre, glorifica tu nombre!”  (Juan 12:27-28a) Estas palabras muestras la valentía y determinación del Hijo al continuar en su misión rumbo a la cruz. Pero la oración de Jesús no cae en oídos sordos, pues de manera sorprendente Dios Padre rompe el silencio celestial para demostrar el apoyo divino.

Se oyó entonces, desde el cielo, una voz que decía: «Ya lo he glorificado, y volveré a glorificarlo.”  (Juan 12:28b)

Es significante considerar que cuando el Hijo necesitó palabras de animo por su angustia personal, el Padre lo afirmó. De la misma manera, dentro de tu caminar cuando sientes angustia y temor, Dios te da palabras de animo a través de su Palabra. Esto nos debe llevar a reconocer que así como necesitamos animo también somos llamados a infundir animo en otros. Toma el tiempo hoy para recibir animo de Dios en la lectura de la Biblia y en torno anima públicamente a otros con tus palabras

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