palms-clock El capítulo siete del evangelio de Juan comienza y termina con la intención de los judíos de matar a Jesús. Debido a la creciente oposición a Jesús por parte de las autoridades religiosas, Jesús no acompaña a su familia a la celebrar la Fiesta de los Tabernáculos, pero después asiste a escondidas. Jesús les dijo: “Suban ustedes a la fiesta. Yo no voy todavía a esta fiesta porque mi tiempo aún no ha llegado” (Juan 7:8). La frase “mi tiempo aún no a llegado” se repite mas adelante en este capitulo con otras palabras: “Entonces quisieron arrestarlo, pero nadie le echó mano porque aún no había llegado su hora (Juan 7:30). Estas referencias aluden al tiempo de la muerte de Jesús de una manera teológica. Jesús no muere porque el pueblo judío lo rechazó y los Romanos decidieron crucificarlo en una cruz. Jesús entró a la tierra con el propósito específico de morir por nuestros pecados. Toda su vida la vivió con esta meta en mente. No murió como un mártir que fue ejecutado debido a la vileza del pueblo que lo odiaba. Más bien, tenía un destino divino que enfrentó desde el comienzo de su vida sabiendo que cada paso que tomaba lo acercaba más y más a la cruz. Dios Padre le había dado una misión y como Dios Hijo cumplió con su misión por ti y por mi.
Para meditar
Piensa en la decisión y determinación con que Jesús vivió por obtener una mejor vida para nosotros. Decide vivir con la misma determinación para mejorar la vida de tu familia. Lo mejor que puedes hacer por tu familia hoy es vivir cada día cargando la cruz en seguimiento de Jesús.

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