Cross

Uno de los versículos bíblicos más famosos es Juan 3:16. Pero muchos no saben que el contexto de este texto que presenta el mensaje de salvación de manera tan universal en realidad fue dicho por Jesús en una conversación personal que tuvo con un fariseo llamado Nicodemo. Este hombre había llegado a Jesús de noche y a escondidas por miedo de lo que se fuera a decir de él. A este hombre sabio quien no podía comprender la necesidad del nuevo nacimiento, Jesús le reveló el plan que Dios tenía para efectuar la salvación de la humanidad. Para darle a entender el mensaje de salvación, Jesús le dio la siguiente comparación.

“Como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así también tiene que ser levantado el Hijo del hombre,  para que todo el que crea en él tenga vida eterna.” (NVI Juan 3:14-15)

Esta ilustración si la pudo captar Nicodemo pues hacia referencia a una historia del Antiguo Testamento y apuntaba a la muerte redentora de Jesús. En tiempos de Moisés el pueblo de Israel había sido castigado por una plaga de serpientes. Cuando el pueblo clamó a Dios pidiendo una cura de las mordidas mortíferas, Dios le dijo a Moisés que levantara una serpiente de bronce y le aseguró que cualquiera que la viera recibiría sanidad. De la misma manera, hoy en día toda la humanidad que ha sido mordida mortalmente por el pecado puede recibir el antídoto sanador al poner su fe en Jesucristo quien fue levantado en la cruz del calvario.

Para Meditar

Considera la sencillez del mensaje de salvación. Te invito a que compartas el evangelio con un amigo o familiar el día de hoy. Háblale  sobre la necesidad que todos tenemos de ser curados de esta enfermedad mortal que se llama pecado y como Cristo es la cura que el mundo necesita. Anímate y comparte el evangelio.

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