El pasado mes hemos estado estudiando el libro de Ester. La razón por enfocar nuestro estudio en la vida de Ester es debido a la lección principal que podemos aprender de su vida: la importancia de aprovechar los momentos determinantes en nuestras vidas. Pero, ¿qué es un momento determinante?

Todos hemos vivido momentos que han marcado nuestras vidas de una manera determinante para bien o para mal. Decisiones importantes que hemos tomado y han alterado drásticamente el curso de nuestras vidas son lo que aquí estamos considerando como momentos determinantes.

Estoy convencido que la diferencia entre las personas exitosas y aquellas que no logran sus metas se debe a como ambas responden a los momentos determinantes en su vida. Pero tristemente no todos se dan cuenta cuando están viviendo un momento determinante y solo después de que el momento paso se dan cuenta del error de su decisión o falta de decisión. Por lo tanto, la clave esta en reconocer cuando un momento determinante esta en frente de nosotros.

Para Ester, el momento determinante de su vida llegó poco después de ser coronada reina de Persia cuando su pueblo estaba en peligro de ser destruido. El enojo descontrolado de un hombre llamado Amán lo llevó a desear aniquilar al pueblo de Mardoqueo quien rehusaba arrodillarse ante él. Fue precisamente por esta situación que Ester experimentó el momento decisivo de su vida. Su tio Mardoqueo la exhortó para que actuará en favor de su pueblo con estas palabras: “No te imagines que por estar en la casa del rey serás la única que escape con vida de entre todos los judíos. Si ahora te quedas absolutamente callada, de otra parte vendrán el alivio y la liberación para los judíos, pero tú y la familia de tu padre perecerán. ¡Quién sabe si no has llegado al trono precisamente para un momento como éste!” (Ester 4:13-14).

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