Al leer el relato del comienzo de la Pasión de Cristo en Lucas 22 me impresionó la manera en la cual Jesús preparó todo para este dia difícil. Sabiendo que el siguiente sería lleno de sufrimiento, Jesús no se separo de sus discipulos con el fin de prepararlos para los días difíciles que se aproximaban para ellos. Muchos de nosotros cuando sabemos que se nos viene una temporada ocupada o anticipamos días de mucho compromiso se nos hace fácil apartarnos para darnos un descanso en preparación para la jornada agitante que nos espera. Jesús vivió para servir hasta el fin de su vida! La noche antes de ser entregado y sufrir como un malhechor la paso cenando con sus amigos íntimos con el propósito de prepararlos para su partida. Esa noche instituyó una cena especial e instruyó a sus discipulos a conmemorar con ella su muerte. Durante este tiempo juntos me parece significante que Jesús sabiendo como ellos se iban a acobardar cuando vinieran arrestarlo, él los prepara para poder levantarse después de su caída.  Como ejemplo de este proceso de restauración podemos leer como Jesús anima a Pedro anticipando su negación. Le dijo: “Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si fueran trigo.  Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos” (Lucas 22:31-32). De la misma manera, hoy que recordamos su muerte entendamos que si hemos caído el desea levantarnos y si hemos pecado el nos ofrece perdón, redención y restauración.

Anuncios