Uno de los temas más recurrentes en el evangelio de Lucas es el dinero. De principio a final, el enfoque en las riquezas, los ricos y en posesiones aparece como un tema de gran importancia para Jesús. En verdad, Jesús tuvo más que decir acerca del dinero que del infierno, el cielo y aún otros temas que hoy en día tendemos a cubrir con más frecuencia.

20120331-182832.jpg Pero, ¿Por qué se enfocó Jesús tanto en el dinero? En este capítulo, vemos como Jesús relata dos parábolas sobre la importancia del buen manejo del dinero. La primera presenta como ejemplo a un administrador que sabiendo que lo van a correr por haber robado dinero, usa sus últimas horas de trabajo para ayudar a personas bajandoles su deuda. Aunque había hecho muy mal manejo del dinero de su patron, éste lo alaba pues reconoce que actuó con sagacidad para hallar favor después de ser despedido. La moraleja que enseña Jesús con esta parábola es que debemos hacer buen uso de nuestras finanzas en la tierra para que cuando lleguemos a las moradas celestiales tengamos allí tesoros eternales. La segunda parábola contiene un mensaje similar. En ésta un hombre rico muere y se encuentra en el infierno. Estando allí, ve a un hombre que en vida había sido muy pobre pero ahora se encuentra en el cielo. El mensaje es sencillo: vale más ser pobre pero tener a Dios en su vida que ser rico y vivir lejos de él. Con estas parábolas Jesús nos desafía hoy a aprender a hacer mejor uso de nuestras finanzas y no dejar que éstas controlen nuestras vidas ahora, pues pueden llegar a impedir nuestra entrada a una eternidad con Dios.

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