Entre las preguntas que más se hacen en cuanto a la vida cristiana están las relacionadas a como debemos de vivir. En el capítulo 6 vemos como casi por completo Jesús enfoca su enseñanza en las actitudes y el comportamiento del cristiano. Para entender mejor la postura de Jesús es importante contrastarla con la religiosidad que dominaba en su día.

20120322-160239.jpg Cuando los fariseos criticaron a los discípulos de Jesús porque no observaban el Sábado y después porque sanaba en el Sábado, Jesús les pregunto: “¿Qué está permitido hacer en sábado: hacer el bien o el mal, salvar una *vida o destruirla?” (Lucas 6:9). Con esta respuesta les desafió a entender que amar al projimo y ayudarle es mejor que obedecer una religiosidad estricta. Además en sus,enseñanzas también enfatizó como las actitudes del reino son diferentes a las de la religiosidad. En verdad, uno se identifica más con los santos del Antiguo Testamento cuando en medio del problema y el dolor adoramos al Señor. Pero advierte que los que buscan su recompensa en este mundo corren el riesgo de no tener una recompensa futura. Luego, nos enseña que debemos amar aún a nuestros enemigos y siempre aprender a perdonar, y a no juzgar. Y, por último, Jesús nos exhorta a dar buenos frutos y estar bien cimentados en su palabra. Al leer todo esto, Jesús nos presenta un verdadero desafío pues nos exige a crecer en nuestra relación con Dios y los demás siguiendo la ética del amor y no practicar una religiosidad superficial que no demuestra el amor de Dios.

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