Al terminar este capítulo, la palabra que se me vino a la mente fue obstáculo, pues en toda la lectura se pueden ver cosas que obstaculizan de alguna manera u otra.

20120308-153251.jpg Por ejemplo, los fariseos son obstáculos para si mismos pues su legalismo los lleva a buscar interpretaciones “creativas” de la ley que les permiten una obediencia parcial aunque en verdad violan el espíritu de la ley. Después de ver como los discípulos impiden que los niños vengan a Jesús, él les dice: “Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos” (Marcos 10:14). Luego, un hombre rico se desanimo y se puso triste al no poder superar el obstaculo de las riquezas y decide no seguir a Jesús. Más adelante, los discípulos muestran su inmadurez al desear posiciones altas en el reino venidero y Jesús tiene que exhortarlos pues dicha actitud siempre es un estorbo al llamado a ser verdaderos siervos. Por último, un ciego llamado Bartimeo logra vencer obstaculos para poder recibir un milagro por parte de Jesús. En vista a estos relatos, ¿qué obstáculo te esta estorbando en tu caminar con Jesús? Te invito a que puedas superarlo en las semanas que nos quedan antes de semana santa.

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