Hay detalles en los evangelios que puede uno perderse cuando se lee brincando de pasaje a pasaje. Pero cuando uno lee el relato seguido, se aprecia mejor el argumento que el evangelista hace en su narración sobre la vida de Jesús. Por ejemplo, en este capítulo Marcos incluye nuevamente un milagro donde Jesús alimenta a una multitud. En Marcos 6:35-44, Jesús tomó cinco panes y dos pescados y le dio de comer a 5,000 personas. Mas adelante, en Marcos 8:1-9, Jesús tomó siete panes y unos cuantos pescaditos y le dio de comer a 4,000 personas. No solamente incluye Marcos dos relatos donde Jesús multiplica comida sino además añade una platica entre Jesús y sus discípulos donde el les reclama porque todavía no han aprendido a confiar en Dios (8:14-21). Al leer estos capítulos de manera continua se hace obvia la intención de Marcos, pues aunque parezca inconcebible pensar que los discípulos puedan ser tan olvidadizos o testarudos, en ocasiones nosotros también actuamos igual. Que Dios nos ayude a ser sensibles a su voz para que no tenga que mostrarnos de manera repetida lo que debemos aprender de primera.

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