Cada año, cuarenta y seis días antes de la celebración de la resurrección de Jesús (según el calendario litúrgico de la iglesia Cristiana) comienza un período de tiempo conocido popularmente como la cuaresma. En el primer día de esta temporada, el Miércoles de ceniza, algunas iglesias acostumbran calcar una señal de la cruz sobre la frente de sus feligreses. Dicha ceniza se hace de las palmas usadas en la pasada celebración del Domingo de Palmas que conmemora la Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén. El simbolismo detrás de esta práctica corresponde a los 40 días que Jesús se preparó en el desierto antes del comienzo de su ministerio público al vencer las tentaciones del enemigo. De una manera semejante se espera que todo cristiano prepare su corazón en anticipación de la celebración del Domingo de Resurrección; es un tiempo de lamento y arrepentimiento enfocado en la conmemoración de la muerte de Jesús que se avecina.
Este día, al reflexionar sobre por qué no celebramos el Miércoles de ceniza como tradicionalmente lo hacen otras iglesias, llegué a la conclusión de que también deberíamos comenzar a preparar nuestros corazones para celebrar la resurrección de Jesús este año. Pero, ¿cómo debemos prepararnos? ¿Acaso también deberíamos seguir la practica de marcar a las personas que asisten nuestras reuniones con cruces de ceniza? Creo que lo que importa más en esta temporada es la actitud del corazón y no tanto las acciones exteriores que en ocasiones no hacen ninguna diferencia en las vidas de quienes religiosamente las practican. ¿Cómo pues pudiéramos recordar el significado de la muerte de Jesús y su valor para nuestras vidas?
Aunque creo que se pudiera hacer de muchas diferentes formas y que no debería necesariamente hacerse de igual manera año tras año, este año quisiera involucrar a las personas de nuestra iglesia a leer dos evangelios (Marcos y Lucas) meditando en un capítulo de la Biblia cada día en los 40 días previos al Domingo de Resurrección. La razón de escoger estos dos evangelios es simplemente porque juntos consisten en 40 capítulos. Además, siguiendo un enfoque práctico, los 40 capítulos pueden ser leidos fácilmente durante esta temporada comenzando el Miércoles de ceniza tradicional o comenzando en cualquier otro día de la semana hasta el miércoles 29 de Febrero. Nuestro propósito en esta temporada será recordar la vida, ministerio, muerte y resurrección de Jesús de una manera que nos desafie a vivir de manera diferente y poner en práctica las enseñanzas de Jesús. Te invito a que te unas a nuestro plan de lectura devocional de 40 días que espero trasformen tu vida.

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